Por Javier Gardes
El candidato que propone la Confederación General del Trabajo (CGT) para acompañar a Cristina Fernández, en caso de postularse para su reelección, es Héctor Recalde, actual diputado nacional y asesor legal del gremio. El Secretario de Derechos Humanos de la CGT, Julio Piumato, dijo en radio La Red que “para el movimiento obrero sería un orgullo acompañarla desde la vicepresidencia” y deslizó que “Recalde puede ser el vicepresidente de los argentinos”.
Por su parte, Jorge Mancini, secretario general de los trabajadores de la recolección de residuos en Buenos Aires y diputado de esa provincia, es señalado por los moyanistas como eventual compañero de fórmula del gobernador Daniel Scioli.
En Salta, el camionero Jorge Guaymás sería candidato a vicegobernador por el PJ. En Misiones, el camionero Adolfo Velázquez, actualmente diputado provincial, lanzó su precandidatura a gobernador. Y en San Luis, se menciona el nombre del dirigente de los docentes privados, Juan Accornero, para enfrentar a los hermanos Rodríguez Saá. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se barajan dos nombres: el del judicial Piumato y el del municipal Alejandro Amor.
Sindicalistas en bloque
La ambición política de la organización que lidera el camionero es que, para este año, la cantidad de diputados de extracción gremial crezca de los actuales 13 a más de 30, informó Clarín.
En 1983 los peronistas de extracción sindical contaban con un sistema de cupos impuesto por Perón. Esta modalidad obligaba a la bancada del PJ a contar con un 33% de gremialistas. Sin embargo, ese cupo se vio reducido y durante el menemismo llegaron a contar con sólo dos diputados nacionales.
De las filas de la CGT emergió el menemista Luis Barrionuevo, quien fue diputado y senador nacional por la provincia de Catamarca. Actualmente es el titular de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteles y Gastronómicos (Uthgra). En 2003 se lo acusó de haber enviado a quemar urnas en las elecciones por la gobernación y es autor de frases como “nadie se hace rico trabajando” y “para que el país siga adelante hay que dejar de robar dos años”.
Por su parte, la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) cuenta con el diputado nacional, Edgardo Depetris. El secretario de organización asumió su bancada en reemplazo del fallecido ex presidente Néstor Kirchner. La historia reciente argentina recordará que fueron los diputados de la CTA Marcela Bordenave, Eduardo Macaluse, Jorge Giles y Elsa Quiroz quienes votaron la flexibilización laboral del gobierno de Fernando De la Rúa.
En Córdoba
Carmen Nebreda fue titular de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) y pertenecía a la cúpula de la CGT disidente. Actualmente es diputada nacional del Frente para la Victoria. El sindicalista villamariense de Luz y Fuerza, Alejandro Roganti, es legislador provincial por el Frente Cívico y Social. Por su parte, Augusto Varas fue titular de Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y legislador provincial del juecismo.
El ministro de Educación provincial es Walter Grahovac quien se desempeñó como secretario general de la UEPC. Por último, Rubén Daniele es el secretario general del SUOEM y uno de los principales pilares de juecismo en capital.
¿Cuál es el camino?
En vez de seguir los pasos de Atilio Santillán, René Salamanca o Agustín Tosco, la burocracia sindical argentina es conocida en la actualidad por estar presuntamente implicada en hechos delictivos.
Juan José Zanola, secretario general de La Bancaria y Gerónimo “Momo” Venegas, jefe de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores, están imputados en el escandaloso negocio de las medicamentos truchos. Omar Maturano, del gremio La Fraternidad, impulsó medidas de fuerza en defensa de José Pedraza, imputado en el crimen de Mariano Ferreyra.
Por su parte, Hugo Moyano, secretario general del la CGT, recientemente fue vinculado por el gobierno suizo en el marco de una investigación por lavado de dinero.




Esta buena la nota pero hay una salvedad, un error muy común en los medios. Es confundir el sindicalismo con la burocracia sindical.
Hay cientos, quizas miles, de delegados de base y sindicatos (como el ceramista de Zanon) qu eno pertenecen a esta mafia. Ellos trabajan a destajo por el bien de lso trabajadores y no por un cargo publico.
Igua, el grafico muestra como va perdiendo poder esa estructura burocrata que año a año representa a menos gente laburante y a mas corporaciones y gobiernos garcas.
Moyano quiere ver plasmado en las listas su apoyo al Gobierno nacional
¡Como hubiera querido el General! jajajajaja
Muchachxs, hay que recuperar los sindicatos.