Alberto quiere ganar, con el silencio

Su más íntimo anhelo es ocupar el sillón de Rivadavia. Pero en San Luis, la provincia que gobierna junto a su hermano, está prohibido disentir. Por Agustín Arrieta.

Por Agustín Arrieta
@agusarrieta

Ansía poder, está acostumbrado a tenerlo. Es el dueño de El diario de la República.  Si hay voces en su contra hay que hacerlas callar. Así se maneja en su feudo Alberto Rodríguez Saá. Pero hay un solo lugar y dos personas dispuestas a ocuparlo. ¿Quiénes se enfrentan en la pelea? Los contendientes se ubican en las esquinas.

Por un lado está el oriundo de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires. Es un hombre petiso, cabezón, cada vez más cerca del retiro. Se llama Eduardo Duhalde. Es el ex presidente que se hizo cargo del país luego de la crisis de 2001. El que ungió a Néstor Kirchner como sucesor. El mismo que había anunciado su retiro de la política.

En la otra esquina está “el Alberto”. Así lo apodan. Nacido y criado en San Luis. Alberto Rodríguez Saá. Hermano de Adolfo, el ex presidente que duró una semana y cuya primer medida fue anunciar la cesación de pagos de la deuda.

Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá se enfrentaron el domingo pasado en la Capital Federal en el marco de las elecciones internas del Peronismo Federal. “Primero le gano a Duhalde y después le gano a Cristina”, se cansó de decir a los medios el gobernador puntano. El resultado final fue una ajustada victoria del ex presidente Duhalde.

No define nada, sólo es el inicio de innumerables contiendas mano a mano que confirmarán al candidato definitivo del Peronismo Federal para las próximas elecciones. De Duhalde se conoce mucho. De Rodríguez Saá solo hay una idea instalada: San Luis funciona bien, la gente está contenta y la provincia apuesta al turismo y a la cultura.

Pero no todo es como parece.

La verdad sobre la idea instalada

San Luis no funciona tan bien. No hay espacio para el disenso. Oscar Flores, de la radio FM Universidad de San Luis, corresponsal de Clarín y miembro del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) afirma que el gobernador construye poder acallando arbitrariamente las voces contrarias. Lleva al máximo la premisa de que la gente oiga que se habla bien de su gobernador. ¿Cómo lograrlo? Manejando los medios.

La tan promocionada “autopista de la información” con libre acceso a Internet no funciona en todo el territorio de San Luis. En esta conexión inalámbrica y gratuita los sitios críticos contra la gestión de la familia más poderosa, no figuran. Fueron sacados arbitrariamente de la oferta de dominios. Aparentemente sería por arte de magia, nadie se hace cargo de lo que denunciaron los perjudicados Cuyo Noticias y Periodistas en la Red.

De libertad de expresión, ni preguntar.

Otra prueba de que el periodismo como mecanismo de control del poder político no hace pie en San Luis, lo constituye la concentración de la propiedad de los medios por parte de la familia del mandatario. El Diario de la República, el de mayor tirada, es oficialista: la familia Rodríguez Saá lo compró en la década del ´60. Sería muy extraño que en ese medio se escuchen voces críticas.

Según el periodista Oscar Flores “persiguen a los (medios) que hablan mal de ellos, les disminuyen la pauta oficial y los hacen tener pérdidas, cuando ya están al borde de cerrar los terminan comprando para cerrarlos ellos” Ejemplos de esto lo constituyen los diarios La Opinión y El Puntal que se publicaba en Villa Mercedes, ambos tenían otros dueños, la familia los compró y al poco tiempo fueron cerrados.

La relación con los medios es su talón de Aquiles. Es de público conocimiento que es el propietario del diario que vende 10 veces más que Clarín en San Luis. A ningún diario le cierran las finanzas y el de los Rodríguez Saá factura cada vez más.“¿Por qué factura tan bien? Porque las empresas que ganan licitaciones públicas tienen como obligación hacer publicidades en el diario. Es un mecanismo institucionalizado de corrupción”, afirma Oscar Flores.

Desde 1983  que los Rodríguez Saá ocupan el poder. Se lo pasaron de hermano a hermano.  Se los acusó de enriquecimiento ilícito, de no respetar la división democrática de poderes y de hacer de la provincia un feudo, el feudo de los Rodríguez Saá.

Pero algo no trasciende. Hay oposición al gobierno puntano, sólo que esa gente no tiene voz, ni libertad de expresión. Y abren el diario y allí está su pre-candidato a presidente: Alberto Rodríguez Saá.