Niños que comen una vez al día

Mientras todavía resuenan las críticas por las polémicas listas del Paicor, más de 300 niños reciben comida y cariño en este comedor de Despeñaderos. Conocelo.

Elvira Cagnolatti preparando el almuerzo. (Fotografía: Yanina Sentana)

Por  Yanina Sentana
@yanisentana

Despeñaderos, Córdoba. El aumento de la pobreza, la escasa movilidad social, la inflación crónica  y la amplia brecha que existe entre la clase pobre y la media hace que muchas familias cordobesas que no tienen dinero para poder brindar un plato de comida a sus hijos acudan a  comedores para que los niños reciban la alimentación necesaria.

Mientras todavía se escuchan los ecos por las polémicas listas del Paicor, que excluían a unos 20 mil chicos de familias con ingresos superiores a $ 2.500, en  el comedor de la Escuela 25 de mayo de Despeñaderos asisten más de 300 niños de lunes  a viernes a almorzar.

Cada uno de ellos que prueba un plato de comida agradece a las cocineras porque, para muchos, es el único plato de alimentación  que reciben en el día.

Elvira Cagnolatti, cocinera del comedor, explicó a CUPMultimedia que “hay chicos que tienen muchas carencias de no sólo un plato de comida. La tarea nuestra es llenarle la pancita, pero nos llena de ternura y nos encariñamos”.

El comedor funciona bajo la modalidad del Programa de Asistencia Integral Córdoba (Paicor). Cada cocinera respeta la planilla de menúes que manda el Gobierno a la institución.

La metodología de elaboración de la comida se diferencia en el interior provincial de la ciudad de Córdoba, porque en Despeñaderos se elaboran los alimentos y no llegan las viandas. Ante esto, Juana Martínez, la otra cocinera, expresó que “el trabajo que hacemos es con mucho amor y sabemos que cada plato de comida que le damos a los nenes lo agradecen eternamente”.

“No todos los chicos están acostumbrados a recibir comida tan alimenticia en sus casas y muchos de ellos comen una vez al día”, explicó, a su vez, Cagnolatti.

La importancia del plato de comida

Para poder aprender, prestar atención a los docentes y realizar un proceso de aprendizaje continuo y correcto es necesario estar bien alimentado. Y, la mayoría de los niños que almuerzan en el comedor de la escuela pertenecen al barrio conocido popularmente como “Barrio sur”,  uno de los más humildes en Despeñaderos.

Muchas mamás mandan a sus hijos al comedor porque no tienen los recursos económicos para poder elaborar la comida con los nutrientes necesarios en sus hogares.

Carmen Basílico, mamá de cuatro niños explicó que manda dos de sus cuatro hijos al comedor “porque es un plato de comida seguro” y, teniendo en cuenta que a fin de mes a veces no llega con el dinero necesario, prefiere darle la “comida rica del comedor”. “A veces no llego a fin de mes y no les puedo dar a mis hijos la calidad de la alimentación buena y rica que se da acá”, comentó.

En tanto, Cagnolatti consideró “que es muy importante que los chicos vengan a almorzar porque hay niños que están muy necesitados y muchos de ellos tienen carencias no sólo de un plato de comida”.

El trabajo de las cocineras

El proveedor de la empresa Araos, quien tiene  la concesión del servicio, lleva productos tres veces por semana para que las cocineras preparen las comidas.

“Nos manejamos con planillas, allí están anotados quienes pueden venir a almorzar de acuerdo a su situación económica, pero hay chicos que no están en la lista y sabemos que tiene necesidad y les damos el plato de comida”, explicó Cognolatti.

Las cocineras realizan la comida fortificada los viernes para que aquellos niños que no comen durante el fin de semana en sus hogares reciban buena alimentación.

El crecimiento de los comedores

En los últimos años se fueron incrementando paulatinamente comedores en diversas ciudades del país, debido a factores sociales y económicos que influyen en las clases sociales, como la inflación, el trabajo informal, la escasa movilidad social y la “ausencia” de los padres en los hogares debido a la necesidad de trabajar.

El lugar que ocupan los comedores en los niños carenciados es fundamental, porque no sólo se le brinda un plato de comida, sino que es el camino para poder desarrollar las capacidades cognitivas aptas para un buen aprendizaje, según los especialistas.

El comedor de la Escuela 25 de Mayo, donde trabajan seis cocineras y asisten más de 300 chicos, ocupa un lugar muy importante en los alumnos que día a día que reciben su plato de comida con todos los nutrientes necesarios para el crecimiento.

El almuerzo de cada día (Fotografía: Yanina Sentana)