De los seis aspirantes a presidente, sólo dos tienen definida su plataforma electoral. Ausencia de ideas: ¿factor sorpresa o improvisación?

La sociedad identifica a los candidatos por su imagen y no por sus ideas y proyectos. Montaje: Paula Pecchioni
Por Paula Pecchioni
@Paupeks
A meses del cambio de mandato presidencial, la UCR, el ARI, el PRO y el Peronismo Federal buscan posicionar sus candidatos, oficiales o extraoficiales, en la prensa y ante la opinión pública, manteniendo en suspenso la publicación de las propuestas electorales.
Contrariamente, el Frente para la Victoria y el Proyecto Sur, ya tienen sus plataformas definidas.
Alejandro Groppo, doctor en Ciencias Políticas e investigador del Conicet, comenta a CUPMultimedia que “en Argentina tenemos candidatos, pero no proyectos”. La tendencia actual es la de “los partidos personalizados vinculados directamente con lo mediático, por lo que hay un retraso evidente en la elaboración de las plataformas”.
Basta con ingresar a los sitios de internet oficiales (ricardoalfonsin2011 o eduardoduhalde) para corroborarlo. Son verdaderas producciones creativas, interactivas y de actualización constante. Evidentemente, “las páginas de los partidos cambiaron: hoy están centralizados en un lema de campaña que vende o en la persona que postulan”, dice Groppo. Los especialistas de imagen optan por descartar en la dirección web el nombre del partido y colocar el del candidato.
Desde la página de inicio, se puede conocer la biografía del postulado, cuáles son sus próximas actividades e incluso descargar videos de sus conferencias de prensa. Pero para sorpresa de muchos, el medio digital no presenta su plataforma electoral.
Estrategia de campaña. Desde la oposición, dar a conocer a último momento las propuestas puede ser una movida estratégica. Por el simple motivo de que “publicando con mucha antelación se pierde el factor sorpresa. El público electoral anticipa cuál es la orientación del frente, ya sabe de antemano qué tipo de discurso va a tener el candidato”, indica el especialista.
Es el caso del partido de Pino Solanas. Groppo sostiene que “claramente no habría ninguna sorpresa de que el Proyecto Sur proponga algo nuevo porque sus temáticas están definidas, incluso su discurso ideológico ya esta instalado”.
Desde otro escenario, el gobierno de Cristina Kirchner utiliza la plataforma política como apéndice de las acciones que realiza. “Las decisiones que toma en el gasto público, en las relaciones internas, o en lo que tiene que ver con los proyectos aprobados, constituyen las ideas centrales desde donde el Frente para la Victoria va a buscar la reelección”, agrega.
Es una cuestión de principios. Históricamente, la presentación de las propuestas electorales ha sido un “contrato mínimo” con el público electoral. Para Groppo, “se trata de brindar una orientación a la sociedad de lo que sería -a grandes rasgos- el próximo gobierno, para que los votantes decidan cuál es el modelo más conveniente”.
Por otra parte, la plataforma representa una parte importante del discurso político, “especialmente porque plantea muchos de los temas conflictivos que luego van a discutirse en los distintos ámbitos institucionales”. Las propuestas amplían el lenguaje discursivo con terminologías nuevas, como “la radicalización de la democracia”, o “el refundar la república”.
Desde este punto, Groppo asegura que “para los frentes opositores debería ser de suma importancia determinar y publicar sus proyectos – ahora o en algunos meses – y así lograr establecer una relación más cercana con la gente”.

Los partidos de Ricardo Alfonsín, Mauricio Macri, Elisa Carrió y Eduardo Duhalde, no presentaron proyectos.
A no confundirse. Hablar de plataforma no es hablar de plan de gobierno. Porque, como señala el experto, “no se evalúa posteriormente cuántas propuestas se cumplieron o no, se analiza la coherencia ideológica del partido que asumió el gobierno: un partido socialista no podría tener como plan económico privatizar la industria”.
Lo que se viene. Tomando como referencia otras campañas electorales, Groppo anticipa que “los candidatos que todavía no tienen propuestas es probable que presenten sus proyectos en agosto, después de que finalicen las elecciones internas a nivel nacional de los partidos tradicionales, como la UCR o el Peronismo Federal”.
Vinculado a esto, en los últimos tiempos ha surgido una opción tanto original como polémica en relación a la elaboración de los proyectos políticos. Debido a que ponerse a redactar 15 páginas de nuevas ideas supone -para muchos sectores– una tarea que demanda tiempo y esfuerzo “una nueva tendencia es la de comprar las propuestas a empresas consultoras o a vendedores de proyectos”, comenta.
En Estados Unidos, se habla de empresas tipo “Think-tanks” (tanques de ideas, en inglés), que, a fin de cuentas, terminan por trasladar su propia agenda de intereses a la plataforma electoral de los partidos políticos.




Impecable el articulo, de facil lectura e interesante. Me sorprendieron muchas cosas que no sabia, como por ejemplo:
“una nueva tendencia es la de comprar las propuestas a empresas consultoras o a vendedores de proyectos”
Ahora entiendo porque tenemos futbol gratis… Gracias CUP por esta excelente noticia.
Mira Eduardo si seras ignorante, por que no vas a leer algún libro e infórmate mejor, burro de carga, como podemos pensar en que el país crezca con gente bruta como Eduardo, argentinos dejen de mirar TN y leer Clarín estas empresas Pitiyankis son las que no dejan que el país crezca son tan animales que no se dan cuenta todavía. Gracias .. Firma
El Pinguino*
Martín no entiendo tu comentario. ¿Es una especie de chiste? (espero que si) A mi me pareció una nota muy buena. Aparte, habla uno de los mayores referentes de política de Córdoba.
Y cada uno tiene su postura sobre el “Fútbol Para Todos”. En mi opinión es una movida demagoga (como lo hacen la mayoría de los gobiernos, no sólo peronistas y “K”).
La postura de alimentar una sola disciplina que, en realidad, actúa como ya los romanos mencionaban en su derecho “PAN y CIRCO (Fútbol)”, mientras que el resto de los deportes tienen que afrontar sus gastos como pueden, e incluso perecer como práctica profesional. Sigamos dándole de comer a Grondona y todos sus secuaces.