Las calles de Córdoba están abandonadas y sin un correcto mantenimiento. La Municipalidad tiene un plan pero con pocos recursos. Los vecinos: cada vez más afectados.
Por Matías Astudillo
@mati_astudillo
- Houston tenemos un problema
Como viajar por la luna pero con gravedad, es andar por las calles de la Ciudad. Es que los pozos ya no son baches sino verdaderos cráteres. El problema ya lo están sintiendo todos conductores, desde las bicicletas hasta los vehículos de gran porte como colectivos y camiones.
Avenidas y calles de barrio que poseen menor circulación presentan el mismo problema. Los vecinos se encuentran cada vez más disconformes con la falta de mantenimiento de la carpeta asfáltica. “Cada cinco metros tengo que esquivar algo para no caerme”, comentó doña Flora que sale religiosamente a hacer las compras al mediodía. “Llegué a contar más de 13 en una sola cuadra”, describió Rogelio, que reparte leche con un camión.
El plan
La Dirección de Obras Viales de la Municipalidad ejecuta el “Plan Integral de Bacheo”. El objetivo es tapar diariamente los pozos de la ciudad, a través de un mapa que fue diagramado por la Secretaría de Desarrollo Urbano.
Sin embargo, los vecinos no perciben el avance de las obras y hay que viajar mucho por la ciudad para encontrar a los empleados municipales que trabajan en el plan. La falta de recursos y las asambleas de los empleados del SUOEM (Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales) sabotean de manera notoria lo planificado.
Lo que es aún más preocupante, es que la destrucción de las calles se debe a factores externos que influye en un 2% en los accidentes de tránsito. El porcentaje es menor, pero se podría evitar para salvar más vidas.
Al mecánico
Los cordobeses deben revisar con mayor frecuencia sus autos: trenes delanteros, amortiguadores y neumáticos. Los vehículos que no son 4×4, no están preparados para afrontar la aventura de circular por las calles.
El mecánico Ricardo Román explicó a CUPMultimedia que “la actividad va creciendo mes a mes un 3%, la gente viene ofuscada por los baches a cambiar gomas, amortiguadores o directamente todo el tren delantero”. Esto se debe al mayor patentamiento de vehículos (un 16% en abril) y al mal estado de las calles. El precio varía de acuerdo al modelo y marca, pero realizarle el cambio al tren delantero ronda los $700.
El viaje por la luna cordobesa continuará, al parecer, por mucho tiempo. Deberá añadirse al examen de conducir, la destreza para esquivar baches. La voluntad política, los recursos humanos municipales y los fondos se deben conjugar para darle a la ciudad, mejores vías de circulación.


