El equipo villamariense lucha por seguir en una de las categorías más difíciles del fútbol argentino. Le quedan dos fechas por jugar.
Por Jesica Cerrezuela
@JessCerree
Alumni inició la temporada 2010/2011 bajo la conducción técnica de Carlos Ranalli, éste lo salvo de la promoción en la pasada temporada. En este campeonato la suerte no estuvo de su lado y tras una magra campaña, en la que sólo cosechó un punto en seis partidos, tuvo que dar un paso al costado dejando el puesto vacante para que asuma como entrenador el salteño Víctor Riggio que le cambió la cara al equipo y logró sacarlo de la difícil situación en la que se encontraba.
Sin embargo el mal comienzo de Alumni en el torneo, lo limitó a pelear en los puestos del fondo de la tabla y siempre pensando en el fantasma del Descenso y la Promoción, debido a que el equipo venia de disputar una Promoción en la que supero a Unión de Villa Krause de San Juan.
Un año repleto de esperanzas. Ya en el 2011 la institución villamariense prescindió de varios jugadores que había traído Carlos Ranalli, los cuales casi en su totalidad no cumplieron con las expectativas del club e incorporó a cuatro jugadores de experiencia que era lo que necesitaba el plantel compuesto en su mayoría por juveniles del club.
Para esta parte del campeonato se sumaron al plantel los volantes Luciano de Bruno ex Talleres; Sergio Zanabria; Renato Riggio, sobrino del entrenador y el delantero Leonardo Abálsamo. Las incorporaciones se puede decir que cumplieron con las expectativas del entrenador. De todas formas Alumni no logró entrar al nonagonal final que otorga un ascenso directo al nacional B y debe disputar la reválida con el resto de los equipos que ingresaron a la instancia final de este complicado torneo, el Argentino A.
La definición del sueño. En esta etapa del torneo la irregularidad del equipo y la imposibilidad de hacerse fuerte de local llevó a Alumni a estar cerca del descenso directo y luchando para evitar una promoción. En la tabla general de está etapa de la competencia Alumni se ubica en el puesto número 11 con 37 unidades.
El “Fortinero” tiene que viajar a tierras mendocinas con la obligación de conseguir una victoria frente a Deportivo Maipú, que le permitiría salvarse definitivamente del descenso directo, y en cuanto a la promoción no depende solamente de los resultados propios sino de los puntos que puedan sacar sus inmediatos perseguidores. Se tiene que tener en cuenta que en la última jornada de esta fase Alumni quedará libre mientras sus rivales ya lo han hecho.
El panorama es bastante complejo, pero a la vez con muchas expectativas, para este equipo que desde el año 2006 disputa la tercera categoría del fútbol argentino. El club consigue el ascenso tras ganarle en la promoción de ese año a General Paz Juniors, en dos partidos en que Alumni se impuso en condición de local por cinco tantos contra uno y en la revancha disputada en Córdoba cayó derrotado 2 a 0 pero la ventaja obtenida en el primer encuentro le permitió lograr el tan deseado ascenso.
El alma en la cancha. Para torcer esta realidad Alumni deberá a sacar a relucir sus mejores armas futbolísticas que le dieron grandes alegrías como el histórico triunfo frente a Talleres en Villa María y dejar de lado las intermitencias que lo llevaron a pelear en el lote de debajo de la tabla.





