La política del “todo para todos”

Tras el anuncio del plan “LCD para Todos”, y a la espera de la confirmación de “lácteos para todos”, la periodista en economía Gabriela Origlia conversó con CUPMultimedia para explicar las razones y el sentido de estos planes de gobierno.

Venta de "milanesas para todos" en el mercado norte (Fuente: LaVoz.com.ar)

Venta de "milanesas para todos" en el mercado norte (Fuente: LaVoz.com.ar)

Por Santiago Gómez
@santirg7

A los planes como “milanesas para todos”, “asado para todos” y “merluza para todos”, ahora se sumaron dos nuevos. En este caso los LCD y los lácteos que también serán “para todos”.

El fútbol dio el puntapié inicial a este tipo de políticas, cuando en agosto de 2009 se anunció que los derechos para transmitir los partidos dejarían de estar en manos de una empresa privada para ser parte del Estado. De esta forma, todos disfrutaron de este deporte en los canales de aire.

A casi a dos años de esa medida, el Gobierno nacional promocionó otros planes con la consigna “para todos”. Esto a los fines de “llegar a determinados sectores sociales con productos a un precio diferencial”, tal como señaló Gabriela Origlia.

La periodista especialista en economía (además de profesora y asesora en comunicación), fue entrevistada por CUPMultimedia para conocer las razones de este tipo de políticas y cómo afectan éstas a la economía nacional.

Para Origlia, los planes "son respuestas puntuales a problemas puntuales".

Para Origlia, los planes "son respuestas puntuales a problemas puntuales".

- ¿Cuál es el sentido de estos planes y en que medida fomentan el consumo?

- El objetivo básico es de tipo político. Es llegar a determinados sectores sociales con productos a un precio diferencial, permitiéndoles consumir bienes que en condiciones normales de mercado no podrían hacer.

Para esos segmentos el consumo aumenta. El punto está en como se instrumentan los planes porque la oferta de productos es limitada, entonces probablemente haya más demanda que oferta. De milanesas para todos o pescados para todos hay mucha más demanda por ese precio que la oferta posible.

- ¿A que se debe que la oferta sea limitada?

- Esto tiene que ver con que el gobierno no logra acuerdos con todos los productores, fabricantes o los que llegan al mercado con el producto a ese precio, entonces sólo se puede llegar a determinados puntos geográficos. En general se concentran en el segundo cordón de Buenos Aires y algunos puntos de las grandes ciudades, pero muy focalizados.

- ¿Cómo fue la experiencia en Córdoba?

- Acá la carne para todos llegó en dos camiones a Villa el Libertador, y claramente esa no es ni toda la demanda a ese precio pero era la única oferta posible. Allí la demanda se estimula mucho, pero el problema es la oferta, que no la hay suficiente para quienes quisieran acceder a esos productos o servicios.

- ¿Ésta medidas impactan en la inflación?

- En estos planes puntuales no, porque la demanda que se mueve es muy marginal. Pero sí la tienen otra serie de medidas de impulsar el consumo que recalientan la economía y que sí tienen efecto en la inflación. No lo tienen cada uno de los planes en sí mismo pero esta intención de que todo el tiempo la economía esté consumiendo porque es una señal (para ellos) de buena salud, es lo que en el fondo tiene impacto sobre la inflación.

- ¿Quiénes se benefician con estos planes?

- Los únicos que pueden comprar. Aquella gente de Villa el Libertador que llegó al camión de carnes para todos ahorró el 40 por ciento que si hubiese comprado en una carnicería. Lo mismo le pasó al que llegó con la merluza, y seguramente le pasará a los jubilados nacionales que puedan comprar el LCD. Pero son muy segmentados y hacen más a la imagen del gobierno que al impacto de la medida en sí.

Con los dos camiones que vinieron a Villa El Libertador, según decían los entendidos consumía el 10 por ciento de lo que consume el barrio por habitante.

- ¿Este tipo de políticas responden a una planificación o son medidas del momento?

- Creo que son decisiones del momento, lo del LCD para todos claramente lo muestra. Ahí había la posibilidad de hacer un acuerdo marco que estimulara la producción del armado de televisión. La argentina arma televisores, no los fabrica, y venía bien con una proyección en el aumento de demanda. Allí se podría haber planificado un aumento del trabajo en las fábricas. Pero, no hay un modelo o un plan económico, son respuestas puntuales a problemas puntuales, que no tienen un marco general que en algunos casos podrían haber hecho que esas medidas tuvieran un sentido más conducente.

Escuchá la entrevista a Gabriela Origlia hablando sobre “LCD para todos”.