Claudio Riaño “T” liquida

CUPMultimedia en un imperdible mano a mano con el goleador de Talleres. Todo lo que no conocés del pibe que era promesa y ya es realidad.

Postal repetida: Riaño y gol albiazul. (Foto: MundoD)

Por Agustín Arrieta
@agusarrieta

Se define tranquilo y familiero. Dice que “entrar a la cancha es inigualable”. Claudio Riaño es un pibe de 23 años con una carrera en constante ascenso. Arrancó en Lasallano, pasó por Racing de Córdoba y ahora juega en Talleres.

Sus rivales de turno pueden afirmar que realmente juega bien. “El Claudio” con una gambeta o un pique los deja pagando y no pierde tiempo, rapidito busca el arco. Le gusta la red.  Riaño “T” liquida. Este es el mano a mano con CUPMultimedia.

- ¿Cómo arranca tu día?
- Temprano, llevando a mi mamá al trabajo y luego voy al club para entrenar. Después almuerzo y duermo la siesta para descansar. Depende del día voy al gimnasio o realizo alguna que otra tarea.

- ¿Es verdad qué hace un tiempo estabas más enfocado en tu carrera universitaria que en el fútbol?
- Sí, es verdad. Cuando jugaba en Lasallano estaba totalmente concentrado en la carrera de administración de empresas y jugaba al fútbol sólo por gusto. Aunque siempre pensaba en la posibilidad de dedicarme a esto, lo veía más como un sueño. Luego empecé a considerar más seriamente esta opción. Un día me levanté y les dije a mis viejos que quería probar con el fútbol y gracias a dios ellos me apoyaron y me decidí.

- ¿Sentís que por ser pibe te costó más que a otros ganarte un lugar en la primera?
- Puede ser, igual el debut me llegó más rápido de lo que esperaba. Capaz  que mantener el puesto y afirmarme de titular sí fue más costoso por el hecho de ser pibe y por ahí competir contra jugadores con un nombre y muchísimos goles en su carrera.

- ¿Tu mejor gol?
- El mejor gol es el de chilena contra Alumni, el día que ganamos 3 a 2 y clasificamos al nonagonal.

- ¿Qué gol increíble erraste?
- Metí un cabezazo en el palo jugando en Racing. Después de ese gol errado no pude convertir más en ese club. Siempre dije que me mufó ese palo. (Risas)

- ¿En dónde te ves de acá a cinco años?
- La verdad voy paso a paso, trato de vivir y disfrutar el día a día pero obviamente que tengo el sueño de jugar en Europa. Ojalá en cinco años ya pueda haberlo cumplido.

- Tenés varios goles colgándola por arriba del arquero, ¿sos de fijarte si están adelantados o le pegás a donde vaya?
- Sí, en el momento de definir trato de fijarme dónde esta el arquero. Es un recurso que generalmente trato de usar porque me parece muy efectivo.

- ¿Cuál creés que es tu fuerte y qué aspectos podés mejorar?
- Creo que mi fuerte es la potencia y la fuerza. Mejorar puedo mejorar muchos aspectos técnicos y la definición. Espero no haber llegado a mi techo.

- ¿Con qué jugadores te gustaría compartir un tridente de ataque?
- Son muchos, pero seguro que estaría bueno jugar con Messi e Iniesta. Igual siempre tuve como ídolo a Batistuta. Jugar con “el Bati ” hubiera sido lo máximo.

Complete la frase:

“Un compañero que me marcó por su profesionalismo…”
Walter Ribonetto, gran profesional y consejero.

“Ni por la plata del mundo jugaría en…”
y por ser hincha de Talleres, en Belgrano. (Risas)

“Cuando la gente me reconoce…”
es algo muy lindo,  ahí te das cuenta de la dimensión que tiene Talleres y lo que genera, porque uno no se da cuenta y son en esos momentos donde caés.

“Cuando lo enfrenté, dije: qué loco, mirá a quién tengo que pasar…”
Lusenhoff, en el primer clásico que jugué para Racing contra Talleres. Ya en Talleres, me tocó compartir vestuario con jugadores reconocidos como Ribonetto, Pieters, Sacripanti, que habían jugado en primera y en el exterior.

¿Hay botineras en Córdoba?
Yo no comprobé si hay botineras o no. Pero supongo que están en todos lados…